Me casé casi adolescente y hoy,tarde,me doy cuenta que no era lo que yo quería para mi vida. No le echaré la culpa a nadie, pero bien vale aclarar que vengo de una generación donde nos criaban para casarse, cocinar bordar coser y obedecer al marido.Ultima mente por varios motivos se me ha dado por pensar que nací en una época equivocada.
Cuando me uní Roberto creí que el amor era eterno. No teníamos casa propia, por eso encontrar nuestro nido de amor fue todo un tema por la época que estábamos viviendo en el país. Lo que yo mas quería era salir de la casa de mis padres y pensé que esa era mi tabla de salvación.
Tuve tres hijas,una tras otra, mi suerte ya estaba echada. Necesariamente por siete años estuve presa en mi casa, conviviendo con mamaderas y pañales, mi marido siempre ausente, haciendo su vida como si el no hubiera tenido nada que ver con todo eso.
Cuando Carolina mi hija mayor tenía un año y ya había comenzado a caminar, quise retomar mis estudios secundarios. Lo intenté, duró apenas un mes. Cada vez que regresaba a casa había sido en mi ausencia un caos,a la nena la encontraba en un mar de lágrimas.Deje los estudios con resignación, volví a encerrarme en casa y así pasaron los años hasta que al fin mis hijas comenzaron el colegio; entonces ya pude proyectar un poco mas mi vida.
continuaré
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3 comentarios:
No hay tormento mas desagradable, pena tan angustiante y alegría tan inmensa si no somos capaces de vivir libres.
el comentario q escribi no figura escrito,se habra borrado? y tambien dice comentario suprimido,el autor ha eliminado la entrada, lastima era lindo,mañana lo pieso y lo vuelvo a mandar
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