Hay días que nos quedan grabados en la memoria y para mí hoy fue uno de ellos.
Por la mañana tuve que ir a buscar una documentación al colegio en el que cursé el jardín, la primaria y parte del secundario. Hacía mucho que no pasaba ni por la puerta, queda en Mataderos, que fue el barrio de mi niñez .
Nada está como entonces, todo ha cambiado. Aquel pequeño colegio es hoy una escuela imponente; al entrar sentí que a pesar de esos cambios, estaba pisando los mismos lugares donde he pasado las horas más felices de mi infancia y adolescencia…..me sentí una extraña…y pensar que por aquella época me conocían hasta las piedras.
Me dirigí a la dirección para pedir lo que necesitaba, le conté a la secretaria que yo había sido de la primera promoción y que fui una de las que puso la piedra fundamental. Casualmente ella también era de las primeras promociones; comenzamos a recordar nombres de compañeros, profesores…al rector, el señor Dalvit, que fue para mí como un padre …¡cuántas cosas lindas me volvieron a la memoria!
Luego de hacer mi trámite fui a recorrer las aulas, en cada una de ellas había alguna reminiscencia, me paré en el medio del patio y recordé cuántos idilios había tenido por aquellos días y me pregunté dónde estará toda esa gente. Sin duda todos tomamos caminos diferentes, pero yo sentí que hoy todos volvimos a estar juntos, al menos en mis recuerdos.
Dolores
miércoles, 20 de febrero de 2008
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